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Valeria Rubio: ¿Los probióticos son tan buenos como dicen? | Café Globo
La nutrióloga Valeria Rubia visita la cabina de Café Globo para revelar los pros y contras de los probióticos. ¡Aquí los detalles!¿Te has preguntado alguna vez por qué sientes una necesidad irrefrenable de comer algo dulce? O ¿por qué tu estado de ánimo parece cambiar drásticamente según lo que cenas? La respuesta no está en tu falta de fuerza de voluntad, ni tampoco está solo en tu mente. La verdadera explicación habita en tu microbiota intestinal.
En esta entrevista de Café Globo, lo exploramos de la mano de la reconocida experta en nutrición Valeria Rubio, quien explica detalladamente por qué el intestino es mucho más que un órgano digestivo: es el verdadero centro de mando de nuestras hormonas, emociones y conductas alimentarias.
¿Qué es la microbiota intestinal y por qué la ciencia habla de ella?
La microbiota intestinal es una compleja comunidad de miles de millones de microorganismos —principalmente bacterias, virus y hongos— que residen en nuestro tracto digestivo y cumplen funciones vitales para la supervivencia humana.
Anteriormente, la medicina tradicional asociaba el cuidado de la flora intestinal exclusivamente con la digestión, los gases o el estreñimiento. Sin embargo, la ciencia moderna ha demostrado que su impacto es sistémico; una microbiota equilibrada es el pilar de:
- La modulación del sistema inmunitario.
- La salud y elasticidad de la piel.
- La regulación metabólica y el control de peso.
- La salud cognitiva y emocional a través de la conexión directa con el cerebro.
¿Tus bacterias eligen tu comida? El misterio de los antojos de dulce
Uno de los datos más fascinantes compartidos por la nutricionista Valeria Rubio es que tus bacterias tienen la capacidad de manipular tu mente para que consumas lo que ellas necesitan para sobrevivir.
¿Cómo hackean las bacterias tu cerebro?
- Especialización alimentaria: Existen cepas de microorganismos (como ciertos hongos y bacterias patógenas) que se alimentan exclusivamente de azúcares simples y carbohidratos refinados.
- Crecimiento desmedido: Cuando llevas una dieta alta en ultraprocesados, estas bacterias se multiplican rápidamente, ganándole terreno a las bacterias "buenas".
- Señales químicas: Al tener hambre, estas poblaciones envían neurotransmisores a través del nervio vago directamente al cerebro, activando una señal de urgencia.
Por lo tanto, esa necesidad incontrolable de comerte un pastelito a mitad de la tarde no es un antojo genuino de tu cuerpo; en realidad, es una orden química enviada por bacterias hambrientas.
Cuidar tu salud intestinal es el camino más directo para sanar tu salud mental, emocional y metabólica. Si tu objetivo es mejorar tu relación con la comida, apagar la ansiedad por el azúcar y elevar tus niveles diarios de energía, el secreto no está en las dietas restrictivas; el primer paso es empezar a alimentar correctamente a la gran ciudad de bacterias que vive dentro de ti.