LIMPIEZA
¿Dónde es el mejor lugar para poner el arenero de tu gato? Considera estas recomendaciones
Un pequeño detalle en casa puede marcar una gran diferencia en el bienestar de tu gato.Elegir el sitio correcto para el arenero de tu gato es una de las decisiones más importantes para su bienestar y para la armonía en casa. Aunque muchas personas lo colocan donde “estorbe menos”, desde el punto de vista felino eso puede ser un error que termine en estrés, malos olores o, peor aún, en que el gato haga sus necesidades fuera de su caja. Los gatos son animales muy limpios, territoriales y sensibles al entorno, por lo que la ubicación del arenero influye directamente en que lo usen o no.
Un buen lugar debe ofrecer tranquilidad, fácil acceso, privacidad y ventilación, sin estar aislado ni demasiado expuesto. Además, debe respetar la rutina del gato, ya que cambiarlo constantemente de sitio puede confundirlo y provocar accidentes en el hogar.
¿Qué características debe tener el lugar ideal para el arenero?
El primer punto clave es la tranquilidad. El arenero debe estar en una zona poco transitada, donde el gato no sea interrumpido por personas, niños o mascotas mientras hace sus necesidades. Lugares como pasillos, entradas, salas de televisión o zonas de mucho movimiento suelen generar inseguridad en el gato.
También es fundamental que esté lejos de su comida y su agua. Los gatos no mezclan sus áreas de higiene con las de alimentación, por lo que colocar el arenero cerca del plato o del bebedero puede hacer que lo rechacen.
La ventilación es otro aspecto importante. Un espacio bien aireado ayuda a dispersar olores y hace que el entorno sea más agradable tanto para el gato como para los humanos. Sin embargo, no debe haber corrientes de aire fuertes que lo incomoden.
Por último, el arenero debe estar en un suelo fácil de limpiar, como loseta o concreto, evitando alfombras o tapetes donde la arena pueda incrustarse.
¿Cuáles son los mejores lugares de la casa para colocar el arenero?
Entre las opciones más recomendadas está el baño, siempre y cuando la puerta no permanezca cerrada todo el tiempo y no haya ruidos constantes como secadoras o extractores. El cuarto de lavado o lavadero también puede ser una buena alternativa si está bien ventilado y no se encienden electrodomésticos de manera continua.
Otra opción es un rincón discreto en una habitación tranquila, como un cuarto de invitados o un despacho. Una esquina es ideal porque le da al gato sensación de protección y le permite ver quién se acerca mientras usa el arenero, algo que para ellos es instintivamente importante.
Si se desea ocultar el arenero por razones estéticas, existen muebles especiales o armarios adaptados que permiten integrarlo a la decoración. Eso sí, estos deben ser fáciles de limpiar, resistentes al agua y con ventilación suficiente para evitar que se concentre el olor a amoníaco.
Hay sitios que, aunque parezcan prácticos para los humanos, son muy poco adecuados para los gatos. Por ejemplo, colocarlo cerca de la lavadora, secadora o cualquier electrodoméstico ruidoso puede asustar al gato y hacer que evite la caja. Tampoco es buena idea ponerlo en zonas oscuras, escondidas o de difícil acceso, como armarios cerrados o sótanos lejanos.
¿Cuántos areneros necesitas y cómo influyen en su ubicación?
La regla básica es: un arenero por gato, más uno extra. Es decir, si tienes dos gatos, deberías tener tres areneros. Además, no deben colocarse todos juntos, ya que el gato podría percibirlos como uno solo. Lo ideal es distribuirlos en distintas áreas de la casa, especialmente si tiene varios pisos.
Esto es aún más importante si tienes un gato mayor o un gatito, ya que recorrer largas distancias para ir al arenero puede ser complicado y terminar en accidentes.
La limpieza es la clave. Retirar las heces y los grumos de orina varias veces al día, usar arena aglomerante de buena calidad y colocar al menos cinco o seis centímetros de arena ayudan a controlar el olor. Además, una limpieza profunda del arenero con agua caliente y jabón neutro cada pocas semanas mantiene el entorno higiénico. Elegir bien dónde poner el arenero no solo mejora la convivencia en casa, sino que también garantiza que tu gato se sienta seguro, cómodo y respetado en una de sus necesidades más básicas.