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Mario Rebolledo explica cómo impacta la IA en el trabajo | Café Globo
¿Puede un algoritmo decidir tu despido o rechazarte en una entrevista? Mario Rebolledo analiza el impacto de la IA en el entorno laboral, sus sesgos y los vacíos legales vigentes.La Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser una herramienta futurista para convertirse en un actor central del entorno laboral contemporáneo. Desde la selección automatizada de personal hasta la supervisión remota de tareas, empresas de todos los sectores han integrado algoritmos para agilizar sus procesos operativos. Sin embargo, la automatización desmedida plantea serios interrogantes: ¿Hasta qué punto es ético y legal dejar que una máquina decida quién trabaja y quién no?
En Café Globo, el especialista Mario Rebolledo profundiza en los sesgos, riesgos de discriminación y vacíos normativos que rodean el uso de la IA en el ámbito laboral.
El Sesgo del Reclutamiento Algorítmico: ¿Un Nuevo Tipo de Discriminación?
Cada vez más departamentos de Recursos Humanos implementan filtros basados en IA para auditar currículums e identificar perfiles aptos. No obstante, estos sistemas no operan en la neutralidad absoluta; están alimentados por bases de datos históricas que pueden arrastrar sesgos estructurales.
Cuando la IA invalida a un postulante basándose puramente en patrones numéricos o palabras clave, se corren riesgos severos de discriminación. La falta de interacción humana en las etapas iniciales de contratación impide valorar competencias blandas (soft skills), capacidad de adaptación y trayectoria real.
Supervisión Automatizada: El Peligro de los Diagnósticos Inexactos
El monitoreo de productividad mediante softwares automatizados es otro frente sensible. Estos programas rastrean la actividad en pantalla, los clics y el tiempo de conexión para determinar si un trabajador está cumpliendo sus objetivos.
Esta métrica puede resultar completamente inexacta y punitiva en labores no informáticas o de campo:
- Casos de trabajo de campo: Un vendedor, gestor o consultor operativo pasa gran parte de su jornada negociando fuera del ordenador. Si la IA audita únicamente el tiempo de pantalla, catalogará erróneamente al colaborador como "inactivo" o "incumplido".
- Falta de contexto: Los algoritmos miden volumen de clics, pero no pueden medir estrategia, calidad de relacionamiento ni valor cualitativo de la gestión.
El Futuro del Empleo: Adaptación con Criterio Humano
Frente a la interrogante de si la IA sustituirá masivamente los puestos de trabajo, el consenso apunta hacia la complementariedad y la supervisión. Los profesionales con mayor proyección serán aquellos capaces de utilizar herramientas de IA para optimizar tiempos sin delegar la toma de decisiones ni el juicio crítico.
Finalmente, para las empresas, la Inteligencia Artificial es una excelente herramienta de apoyo, pero la decisión final en reclutamiento, evaluación y despidos debe contar siempre con supervisión y sensibilidad humana. Mientras que para los trabajadores, es fundamental capacitarse continuamente en herramientas digitales, al tiempo que se conocen los derechos laborales ante el uso indebido de datos, imagen y decisiones automatizadas.